VIVIENDO EL LIBRO DE EZEQUIEL


Hace un par de años, unos estudiantes que estudiaban el libro de Ezequiel me invitaron a hablar frente a su clase. Inicié la conferencia diciendo que mientras ellos estudiaban el libro de Ezequiel, ¡yo "vivía" el libro de Ezequiel! Cuán cierto es eso para todos en Israel actualmente. Vivimos los eventos descritos en ese libro profetizados hace 2,500 años.
En una área residencial de Jerusalén se encuentra una institución con el nombre de uno de los primeros presidentes de Israel. Aunque aún no se ha abierto al público en general, yo tuve el privilegio de ver en un cuarto el libro de Ezequiel tallado en piedra. Esas asombrosas tablas de piedras fueron encontradas en la alegada tumba de Ezequiel en el moderno Irak. Eruditos actualmente estudian las piedras, porque podrían representar una copia antigua del libro de Ezequiel. Cuán interesante es que hayan sido descubiertas en días que se cumplen esas palabras ante nuestros propios ojos.
Uno de nuestros amigos en Israel es Ya'akov Kirschen, creador de la caricatura política Dry Bones [Huesos Secos]. Muchos años atrás, ese autor comentó a mi padre, el Dr. David Allen Lewis, que era ateo. Cuando se cambió para agnóstico, mi padre le dijo: "¡Por lo menos te estás moviendo en la dirección correcta!" Nunca olvidaré el día en que habló ante un grupo de Puentes para la Paz. Hablaba sobre los eventos actuales mientras instantáneamente lo ilustraba con caricaturas. Nos dijo que había estado leyendo el libro de Ezequiel, ¡y que era como leer el periódico del día! Entonces declaró: "Atravieso una crisis de incredulidad." Ya'akov Kirschen había quedado tan impactado por el libro de Ezequiel que finalmente dibujó un libro entero sobre sus profecías.
Es realmente asombroso ver cómo antiguos hombres de Dios podían literalmente predecir lo que iba a suceder en tiempos modernos. ¡Si tan sólo el mundo pudiera reconocer que Dios está en el proceso de cumplir Sus antiguas promesas! O, ¡si el mundo atravesara ese mismo tipo de "crisis de incredulidad"! De hecho, no puedo comprender cómo alguien puede ver lo que ocurre en Israel hoy día sin reconocer la grandeza de Dios y Su fidelidad en cumplir todas esas promesas. Si yo fuese a escoger un lema que resumiera el libro de Ezequiel, sería la frase: "...para que ellos sepan que Yo soy el Señor," porque se encuentra 65 veces en ese libro.
A menudo he tenido el privilegio de hablar ante grupos turísticos cuando visitan a Israel. A veces me preguntan: "¿No hubiese sido asombroso vivir aquí en tiempos Bíblicos y ver cómo Dios actuaba?" Yo me río y les respondo: "Pero usted está aquí en tiempos Bíblicos. Vemos cumpliéndose las profecías Bíblicas en nuestros tiempos. Somos los escogidos para vivir durante estos días de cumplimiento." Pero a mí no me satisface simplemente leer lo que dice la profecía o mirar en asombro mientras Dios actúa en derredor mío. Yo quiero saber cómo colaborar con Él. El libro de Santiago dice: "La fe sin obras es muerta" (2:26). Mi padre siempre hablaba sobre la importancia de hacer obras justas que acompañaran nuestra fe. He parafraseado el verso para decir: "La fe sin acción es decepción."
Veamos algunas profecías del libro de Ezequiel que están en cumplimiento, y otras que aún quedan por cumplirse. Espero que podamos percibir que Dios es fiel a Su Palabra, y que le preguntemos de qué manera Él quiere que colaboremos con Él.

Restauración de la Tierra:

Ezequiel habló sobre un día cuando la tierra de Israel sería restaurada. "Y tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel, y di: 'Montes de Israel, oigan la palabra del SEÑOR....Así dice el Señor DIOS a los montes y a las colinas, a las barrancas y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas, que han venido a ser presa y escarnio de las demás naciones alrededor...Yo he hablado en mi celo y en mi furor porque han soportado los insultos de las naciones. Pero ustedes, montes de Israel, echarán sus ramas y producirán su fruto para Mi pueblo Israel; porque pronto vendrán'" (Ezeq. 36:1, 4, 6, 8).
En los días antes de que Israel renaciera como estado, muchos describieron sus visitas a la tierra de esta manera:
Nachmanides, erudito del Talmud (comentario rabínico de la tradición judía y las Escrituras hebreas), visitó a Jerusalén en 1267 y la describió como "abandonada y desolada, y Judea era más desierta que Galilea."
George Sandys, viajante y poeta europeo, dijo en 1610 que "la tierra está desnuda de árboles. El país es una vasta ruina vacía."
Mark Twain, en su libro Innocents Abroad [Inocentes en el Extranjero], describió la tierra de Palestina durante el siglo 19. La llamó una "tierra ardiente y desnuda, carente de árboles." Describió a los pueblos como "feos, hacinados, escuálidos, incómodos y sucios."
Coronel C. R. Condor escribió en 1877: "Palestina está vacía. La población no es suficiente ni para cultivar la tierra."
Los turcos sirvieron como terratenientes de la tierra, conocida en ese entonces como Palestina, por más de 400 años. Estaban más interesados en recaudar impuestos que en asegurar que la tierra se mantuviese fértil. Una de las maneras en que calculaban los impuestos era por la cantidad de árboles que alguien poseía. Los pobres campesinos simplemente cortaban los árboles para evitar pagar impuestos a los turcos. Eso produjo gran erosión en la capa superior de tierra. Verdaderamente, la tierra estaba desnuda. Cuando los judíos comenzaron a regresar a Israel a finales del siglo 19, llegaron a una tierra inhóspita: a pantanos llenos de malaria en el norte y a desiertos estériles en el sur. Regresaron a una tierra que estaba casi despoblada de árboles y habitantes. Pero en los últimos 100 años, la tierra ha sido restaurada a su antigua belleza, según fue profetizado.
Se ha observado que existe una conexión especial entre la productividad de la tierra de Israel y el pueblo judío. Al parecer, la tierra florece cuando se encuentra allí el pueblo judío, y cae en desolación cuando no lo está. Yo creo que la conexión entre esta tierra y el pueblo viene como resultado directo del pacto que Dios hizo con el pueblo judío de dar la tierra a los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob como heredad perpetua. "'Los plantaré en su tierra, y no serán arrancados jamás de la tierra que les he dado,' dice el SEÑOR tu Dios" (Amós 9:15).
Recientemente escuché a algunos rabinos decir que fue una bendición de Dios que la tierra hubiese decaído tanto, porque si hubiese continuado fértil y próspera, no hubiese estado vacía cuando el pueblo judío tuviese que regresar a su hogar. Ezequiel dice que Israel será nuevamente como el Jardín de Edén (36:34-36). Hoy día, cuando usted pasea por Israel, verá millones de árboles recién plantados.

El Regreso del Pueblo Judío desde el Exilio:

"'Vindicaré la santidad de Mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual ustedes han profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que Yo soy el SEÑOR,' declara el Señor DIOS, 'cuando demuestre Mi santidad entre ustedes a la vista de ellas. Porque los tomaré de las naciones, los recogeré de todas las tierras y los llevaré a su propia tierra'" (Ezeq. 36:23-24).
Todo comenzó a finales del siglo 19. Las palabras de Ezequiel comenzaron a tomar vida. El pueblo judío comenzó a regresar a su antiguo hogar. Llegaron determinados a reclamar los desiertos, secar los pantanos y reestablecer su estado. Filántropos judíos pagaron cantidades exorbitantes de dinero a los terratenientes turcos por la tierra que a menudo carecía de valor. Reclamaron la tierra bajo enormes dificultades. Muchos murieron de malaria. Pero gradualmente, sus esfuerzos comenzaron a rendir fruto. A medida que la tierra prosperaba, muchos árabes en regiones cercanas también comenzaron a llegar, atraídos por la creciente oportunidad de empleo que creaban los judíos.
El 14 de mayo de 1948, el sueño de los judíos por tener su propia tierra se convirtió en realidad. Parecía un sueño imposible, pero el mundo vio que Dios convirtió lo imposible en posible. David Ben Gurión, el primer Primer Ministro de Israel, una vez dijo: "Para ser realista en Israel, hay que creer en milagros."
Durante nuestros 22 años en Israel, mi esposo Tom y yo hemos visto regresar a sobre un millón de judíos desde la antigua Unión Soviética, además de miles desde otros países. Cada año, el pueblo judío responde al llamado de retornar a Israel. Es como si Dios hubiese puesto ese anhelo en sus corazones. Ellos no saben la razón por la que han regresado, pero todos reconocemos que los profetas de Israel ya habían previsto ese día. Ezequiel también habló acerca del deseo de Dios en traerlos de regreso: "Cuando Yo los traiga de entre los pueblos y los reúna de las tierras de sus enemigos, seré santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. Entonces sabrán que Yo soy el SEÑOR su Dios, porque los hice ir al cautiverio entre las naciones, y después los reuní de nuevo en su propia tierra, sin dejar allá a ninguno de ellos" (39:27-28). Dios desea que todo Su pueblo regrese a su hogar.
En Ezequiel 36, de los versos 20 en adelante, Dios aclara que el pueblo judío no recibiría la tierra como premio de sus buenas acciones, sino que se los daría por causa de Su nombre. En el pensamiento hebreo, eso significa que Dios lo haría por causa de Su carácter y por la integridad de Su nombre. De esa manera, evidenciaría que Él es fiel a Su pacto, que no miente, y que cumple lo que ha prometido.

La Batalla de Gog y Magog:

Muchos hoy día en Israel hablan acerca de Gog y Magog (Ezequiel 38-39). A medida que usted observa lo que ocurre entre las naciones vecinas del Medio Oriente, fíjese que el elemento en común es su odio hacia Israel. Si usted observa la creciente cooperación militar entre estados árabes y Rusia, también verá que la batalla de Gog y Magog está a la vuelta de la esquina.
No propongo fechas, ni soy dogmática en ciertos detalles que no están 100% explícitos en las Escrituras. Por ejemplo, algunos expertos debaten la identidad de Gog, Magog y otras naciones involucradas en esta guerra, pero lo que está claro es que habrá una confederación de naciones que subirán contra Israel con gran fuerza y número, y que serán derrotadas por el Dios Todopoderoso por medio de los elementos de la naturaleza. Pero no está claro cuándo surgirá este conflicto, cuánto tiempo durará, ni cuántos morirán.
Ciertamente, me ha sorprendido el escuchar a muchos israelíes hablando sobre este tema, y especialmente cuando sienten que viene pronto. En 1982, justo después de la Primera Guerra del Líbano con Israel, mi padre visitó el Líbano y luego escribió sus observaciones en un libro titulado Magog 1982 Canceled [Magog 1982 Cancelado]. Mientras me preparaba para escribir este artículo, lo abrí y me sorprendió encontrar la siguiente frase: "Se informa que rabinos ortodoxos de estima en Israel han predicho que habrá una invasión de Rusia, basado en sueños y visiones que han tenido. Han profetizado que Rusia viene contra Israel como una tormenta y será derrotada por la intervención del Todopoderoso." Por lo tanto, ambas comunidades judías y cristianas hablan acerca de esta profecía.
¿Quién es Magog? La mayoría de los teólogos cristianos creen que se refiere a Rusia de tiempos modernos (y quizás algunas áreas de la previa Unión Soviética). Esa interpretación no es un invento moderno. Mi padre dice en su libro: "La interpretación de Gog de la tierra de Magog como Rusia y su postrer líder es una idea muy antigua. La lexicografía de Genesius publicada en 1812 identifica a Magog como Rusia mucho antes de que Rusia fuese un poder mundial. Flavio Josefo escribió sobre unas antiguas tribus al norte de las Montañas del Cáucaso (moderna Rusia). Dijo que eran tribus de Magog, o los magoguitas."
Según escribió Grant Jeffrey en su libro Armageddon: Appointment with Destiny [Armagedón: Cita con el Destino], "algunos comentarios judíos, como Kesses HaSofer, identifican a 'Magog' con los rusos y declaran que el uso de la palabra Mongol para los pueblos sibero-rusos deriva de 'Magog'...Autores árabes confirman que el nombre en árabe por la Gran Muralla de China es 'la muralla de Al-Magog,' porque la Gran Muralla fue construida para evitar que invadieran los ejércitos de Magog (Rusia)."
A manera interesante, el Corán menciona a Gog y Magog en dos de sus capítulos, o azoras. El islam percibe al ataque de Gog y Magog como una de las señales principales de la Última Hora (al-Sa'ah) antes del Día de la Resurrección, el última Día del Juicio de la humanidad por Alá. Walid Shoebat, previo terrorista musulmán de Belén ahora cristiano, en su libro God's War on Terror [La Guerra de Dios contra el Terrorismo], cree que Magog es una región al norte de Israel, lo que podría incluir las naciones actuales de Turquía, el norte de Irak e Irán, Azerbaiján, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán.
Ezequiel detalla las naciones que invadirán a Israel: "Persia, y Etiopía, y Libia con ellos; todos ellos con escudo y yelmo; Gomer, y todas sus tropas; la casa de Togarma, a los lados del norte, y todas sus tropas; muchos pueblos contigo" (Ezeq. 38:5-6, RV). Todos concuerdan que Persia es el moderno Irán. Muchos en la lista son naciones predominantemente islámicas. Incluyen áreas en el norte de África, el Medio Oriente y Europa Oriental. Es interesante que no incluye a Egipto ni Edom (Jordania) con esas naciones. ¿Será eso una indicación de que todavía tendrán un tratado de paz con Israel, como lo tienen hoy día?
Recientemente, hemos visto cómo Rusia ha gastado 650 billones de dólares en armas luego de caer la Unión Soviética. ¿Se prepara para una futura guerra? Irán recientemente envió unos barcos de guerra por el Canal de Suez hacia Siria, donde planean construir una permanente base naval, y el presidente iraní Ahmadinejad constantemente amenaza con aniquilar a Israel.
Las naciones islámicas de la región están en gran revuelo. El Occidente espera que las protestas sean indicación de un deseo por alcanzar mayor democracia. Sin embargo, quienes mejor comprenden el islam dudan que ese pueda ser el resultado. Aún si nuevos gobernantes se levantasen por medio de elecciones democráticas, es probable que no sean moderados. Grupos islámicos radicales, como la Hermandad Islámica, Hamás, al-Qaida y Hizbolá se fortalecen militarmente, a menudo con armas de Irán. Para quienes nos encontramos en el centro de la tormenta, la cercanía de esos vientos es casi abrumadora.
La invasión contra Israel vendrá cuando se encuentre sin murallas ni puertas (Ezequiel 38:11). Hasta tiempos modernos, casi todos en Israel vivían dentro de ciudades amuralladas. Jerusalén estaba encerrada hasta 1860, cuando Sir Moses Montefiore construyó las primeras viviendas fuera de los muros. Todos lo consideraban demasiado peligroso para vivir. De hecho, tuvo que pagar a los primeros habitantes para que vivieran allí. Actualmente, casi todos ahora viven en ciudades y poblados abiertos.
La alianza de naciones enemigas tendrá la intención de saquear a Israel y llevarse el botín. Preguntarán a los invasores: "¿Has venido para tomar botín? ¿Has reunido tu compañía para saquear, para llevar plata y oro, para llevar ganado y posesiones, para tomar gran botín?" (38:13). Hasta hace poco, eruditos se preguntaban qué cosa desearían llevarse de Israel. Eso cambió el año pasado. Con el descubrimiento de gas natural en las costas de Israel y la posibilidad de encontrar petróleo, de repente existe una razón. Muchos piensan que Europea será el principal cliente para el gas israelí. Al momento, Europa recibe la mayoría de su gas natural de Rusia.
Me encanta saber que Dios vendrá al rescate de Israel, aunque el método será terrible. Al ver cómo quedó Japón luego de su devastador terremoto, la idea de un masivo terremoto en Israel nos preocupa a todos. Pero eso será seguido por pestilencia, sangre, lluvia torrencial, granizo, fuego y azufre (38:19-22). Dios se dará a conocer ante los ojos de muchas naciones (v. 23). Ezequiel continúa diciendo que esos eventos no sólo harán que las naciones reconozcan a Dios, sino que Israel reconocerá que Dios ha hecho un milagro por ellos: "La casa de Israel sabrá que Yo soy el SEÑOR su Dios desde ese día en adelante" (Ezeq. 39:22).

La Redención de Israel:

Dios quiere que el pueblo de Israel le reconozca, le ame y ponga su confianza en Él. Vemos eso expresado a través de toda la Escritura. Ezequiel lo dice en varios pasajes: "Además, les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes; quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Pondré dentro de ustedes Mi espíritu y haré que anden en Mis estatutos, y que cumplan cuidadosamente Mis ordenanzas" (36:26-27).
"Pondré Mi Espíritu en ustedes, y vivirán, y los estableceré en su tierra. Entonces sabrán que Yo, el SEÑOR, he hablado y lo he hecho," declara el SEÑOR" (37:14).
 
¿Qué Debemos Hacer?
 
Sin dudas, Dios está actuando. Hemos visto cumplirse las profecías respecto a la restauración de la tierra, el retorno del pueblo judío a su hogar, y el reestablecimiento del estado de Israel. Somos privilegiados en poder participar con Dios durante esta gran restauración y continuo regreso. La redención del pueblo judío está en proceso, y la profecía sobre la guerra de Gog y Magog está por venir. El gran plan para que las naciones y el pueblo judío reconozcan a Dios ya ha sido puesto en acción.
No sabemos cuándo estos eventos finalmente ocurran, pero de seguro ya vemos las primeras señales. Los judíos observan los eventos, y hablan acerca de las profecías de Ezequiel. Los cristianos también los observamos. Creo que todos debemos colaborar en este plan de Dios a medida que Él actúa alrededor nuestro. No nos ha dado estas profecías para que nos consumamos de temor y depresión. Al contrario, Dios quiere que estemos preparados y tengamos seguridad en Su redención.
Ya que hay muchas preguntas que las profecías bíblicas no contestan, creo que debemos orar y procurar que los eventos no tengan un efecto adverso sobre nosotros ni el pueblo de Israel. Oremos para que el Señor proteja a Israel cuando ocurran estos horribles eventos. Oremos para que Dios los proteja, como cuando redimió a los hijos de Israel mientras morían los primogénitos egipcios, o como cuando salvó a Noé y su familia de la inundación. Israel no está preparado para atravesar un enorme terremoto. Sólo los edificios construidos desde 1980 podrán soportar un fuerte terremoto, así que oremos por la misericordia de Dios y Su mano protectora para Su pueblo.
Puentes para la Paz se prepara para los tiempos de crisis venideros. Hemos almacenado sobre 500 toneladas de alimento para un momento como éste. Sobre todo, recordemos que Ezequiel dice que todas estas cosas ocurrirán para que el nombre del Señor sea reconocido delante de las naciones. Ore para que los ojos del mundo sean abiertos y vean la grandeza del único y verdadero Dios, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.
Por Rebecca J. Brimmer
Presidenta Internacional y CEO

 

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